Economía y educación están muy relacionadas, pues la educación es la verdadera riqueza de un país. Un país no es rico por sus infraestructuras o por su capital (que también) sino que un país es rico por su cultura, por la educación de sus ciudadanos. Por eso, los Estados inteligentes son los que invierten en Educación. Y por eso, los educadores y las familias juegan un papel tan importante en la sociedad.

