domingo, 17 de octubre de 2010

Parábola de la rana hervida

Como hemos visto en el tema 3 de 2º Bach, la mala adaptación de las empresas al entorno contribuye a que las crecientes amenazas del entorno provoquen el fracaso de muchas de nuestras empresas.
Si ponemos una rana en una olla de agua hirviendo, inmediatamente intenta salir. Pero si ponemos la rana en agua a la temperatura ambiente y no la asustamos, la rana se queda tranquila. Cuando la temperatura se eleva de 21 a 26 grados, la rana no hace nada, e incluso parece pasarlo bien. A medida que la temperatura aumenta, la rana está cada vez más aturdida, sabe que algo va mal, pero no está en condiciones de darse cuenta de que debe salir inmediatamente de la olla. Aunque nada se lo impide, la rana se queda allí y hierve.
Esto es así porque su aparato interno está preparado para detectar cambios repentinos en el medio ambiente, no para cambios lentos y graduales.
Muchas empresas fueron capaces de predecir la crisis y salir a tiempo de la olla, otras muchas han fracasado. Esta crisis, implica desequilibrio y cambio, todo depende de la forma como la afrontemos y nos sobrepongamos a ella. Esto hará que las emprersas que sobrevivan, se hagan más fuertes y se desarrollen en la siguiente fase alcista del ciclo económico.
Para aprender a detectar procesos lentos y graduales las empresas (y las personas) deben prestar atención no sólo a lo evidente, sino también a lo sutil.